Anclaje, por rapidez de efecto
Empieza arriba. Baja solo si tienes el tiempo y la atención para ello.
En cuestión de segundos
- Frío
- Agua fría en las muñecas o en la cara, una bebida fría contra la palma, un objeto de metal sacado del bolsillo. Difícil de ignorar, y de eso se trata.
- Textura
- Busca algo con un patrón y recórrelo despacio, en una sola dirección. La lentitud es el principio activo. Con prisa se convierte en simple manoseo.
Alrededor de medio minuto
- Pies
- Presiona ambos pies planos contra el suelo y sigue el peso que baja por los talones.
- Respiración
- Haz la exhalación más larga que la inhalación. Cuatro para dentro, seis para fuera. No profundices ninguna de las dos: respirar más fuerte suele empeorarlo.
Uno o dos minutos
- 5-4-3-2-1
- Nombra cinco cosas que veas, cuatro que puedas tocar, tres que oigas, dos que huelas y una que saborees. Arranca más despacio que el frío, pero aguanta mejor, porque cada paso te entrega el siguiente. Si se pierde el orden, cualquier sentido nombrado despacio hace la mayor parte del trabajo.
Antes de necesitarlo
- Practicar
- Elige una y úsala unas cuantas veces por semana mientras no pasa nada. Una técnica sobre la que solo has leído no está a tu disposición cuando el pensamiento se acelera.
- Llevar encima
- Meter la mano en un bolsillo es más fácil que recordar una secuencia. Sirve cualquier objeto pequeño con textura.